En contratación pública hay una asimetría que casi nadie aprovecha: todo lo que gana tu competencia es información pública. Quién ganó, cuánto se llevó, de qué organismo, con qué baja sobre el presupuesto y cuántos licitadores había. Está publicado, expediente a expediente, disperso en un millón y medio de anuncios.
El módulo de Competencia hace la agregación por ti: escribes un nombre o un NIF y obtienes la cartera completa de esa empresa en el sector público español.
Buscar una empresa

El buscador acepta razón social o NIF y autocompleta sobre los adjudicatarios reales de la base de datos. Dos cosas que conviene saber antes de teclear:
Los grupos empresariales licitan con varias sociedades. Buscar «INDRA» devuelve INDRA Sistemas S.A., INDRA BPO Servicios, INDRA Business Consulting, INDRA Soluciones Tecnológicas, INDRA Sistemas de Comunicaciones Seguras… cada una con su NIF. Para analizar bien un grupo hay que mirar sus filiales por separado y sumar.
Las UTE aparecen como entidad propia. «UTE INDRA Sistemas S.A. – Thales Programas de Electrónica», «UTE Bombardier-Alstom-Indra»… con su propio CIF. Eso es información valiosa por sí misma: te dice con quién se alía tu competidor cuando un contrato le queda grande, y esa lista es tu propio mapa de posibles socios.

El perfil de un competidor

La cabecera trae cuatro indicadores que valen una reunión entera:
- Contratos adjudicados — 408 en la base de datos.
- Importe total adjudicado — 5.071 M €, con media de 13 M € por contrato.
- Bajada media sobre presupuesto — 0,8 %, calculada sobre los contratos con precio publicado.
- Competidores por licitación — 1,2 licitadores de media.
Léelos juntos, porque cuentan una historia. Una bajada media del 0,8 % significa que esta empresa gana prácticamente al precio de licitación: no compite por precio. Y 1,2 licitadores de media explica por qué: en la mayoría de sus contratos casi no hay nadie más presentándose. Cuando ves ese par de números —bajada casi nula y rivalidad casi nula— estás mirando un mercado de especialización técnica alta o de procedimientos poco abiertos, no un mercado de subasta.
El caso contrario —bajada media del 25 % y 8 licitadores por contrato— describe un mercado de guerra de precios donde entrar significa aceptar márgenes bajos. Antes de decidir si atacas el nicho de alguien, mira estos dos números.
Evolución por año
Barras de importe adjudicado y línea de rivales medios por licitación, por ejercicio. Sirve para ver si la empresa está creciendo o de retirada, y si sus contratos se están volviendo más disputados. Un pico aislado (como el de 2025 en la captura) suele ser un macro-contrato plurianual, no una tendencia: la línea de contratos por año lo confirma.
Por tipo de contrato

El reparto entre servicios, suministros y obras. En el ejemplo, 79 % servicios, 21 % suministros, 0 % obras. Te dice si el solapamiento con tu empresa es real o aparente: dos empresas del mismo CPV pueden no cruzarse nunca si una vive de suministro y la otra de servicio.
Todos los contratos
El listado completo de sus adjudicaciones, con buscador interno y filtro por fecha. Cada línea trae objeto, órgano, mes y el importe adjudicado con su porcentaje de baja.
Este listado es lo que hay que leer despacio. Tres lecturas concretas:
- Sus clientes recurrentes. Si el mismo órgano aparece ocho veces, ahí hay una relación establecida, contratos basados en un acuerdo marco, o ambas cosas. Competir ahí es cuesta arriba.
- Los contratos basados en AM. Títulos como «CBAM nº 13 Contrato Basado Acuerdo Marco» significan que el contrato no se ganó en abierto: se ganó al entrar en el acuerdo marco, quizá dos años antes. Si esa es la vía de entrada de tu sector, tu objetivo no es la licitación de mañana, es el próximo AM.
- Las bajas por contrato. Ves su política de precios real, expediente a expediente, no un promedio.