El problema de la recurrencia

El contrato menor sirve para necesidades puntuales. Cuando la necesidad es recurrente y previsible, encadenar menores con el mismo proveedor es fraccionamiento ilegal según la LCSP. Ahí entra el acuerdo marco.

Cuándo usar el contrato menor

Para compras puntuales, no recurrentes y por debajo de 40.000 € (obras) o 15.000 € (servicios y suministros). Es directo y sin licitación, pero no debe convertirse en la vía habitual para una misma necesidad.

Cuándo usar el acuerdo marco

Para necesidades repetitivas en el tiempo: el acuerdo marco fija condiciones y precios durante un periodo (hasta 4 años) y luego se adjudican "contratos basados" ágilmente, sin nueva licitación completa. Da seguridad jurídica y evita el fraccionamiento.

Comparativa

  • Agilidad: el menor es inmediato; el marco exige licitación inicial pero luego agiliza.
  • Recurrencia: el menor no la admite; el marco está diseñado para ella.
  • Publicidad y concurrencia: mayores en el acuerdo marco.

Preguntas frecuentes

¿Puedo cubrir una necesidad recurrente con contratos menores?
No. Encadenar contratos menores para una misma necesidad recurrente es fraccionamiento ilegal. Lo correcto es un acuerdo marco u otro procedimiento.
¿Qué ventaja tiene el acuerdo marco?
Permite fijar condiciones y precios durante un periodo (hasta 4 años) y adjudicar contratos basados de forma ágil, evitando el fraccionamiento.
¿Cuándo es correcto el contrato menor?
Para compras puntuales y no recurrentes por debajo de los umbrales (40.000 € obras, 15.000 € servicios y suministros).

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