Las dos opciones

La garantía definitiva del 5% puede constituirse en efectivo, pero pocas PYMEs quieren inmovilizar ese dinero. Las alternativas habituales son el aval bancario y el seguro de caución, ambos admitidos por la LCSP.

El aval bancario

Lo emite una entidad de crédito. Suele consumir tu línea de riesgo bancario (CIRBE), por lo que reduce tu capacidad de financiación para otras operaciones. Tiene comisiones de formalización y de mantenimiento. Es muy aceptado y rápido si ya trabajas con el banco.

El seguro de caución

Lo emite una aseguradora. No consume línea bancaria, lo que lo hace atractivo para empresas que quieren preservar su financiación. Implica una prima y, a veces, un estudio de solvencia previo. Cada vez más extendido entre licitadores habituales.

Comparativa y recomendación

  • Coste: variable en ambos; compara comisión de aval frente a prima de caución.
  • Impacto financiero: el seguro de caución no resta capacidad de endeudamiento; el aval sí.
  • Agilidad: el aval es inmediato si ya tienes línea; la caución requiere alta con la aseguradora.

Para una PYME que licita con frecuencia, el seguro de caución suele compensar por no comerte la línea bancaria. Verifica siempre que el pliego no limite la forma de garantía.

Preguntas frecuentes

¿Es mejor aval bancario o seguro de caución?
Depende. El seguro de caución no consume tu línea bancaria, ideal si quieres preservar financiación; el aval es inmediato si ya trabajas con el banco. Compara coste e impacto financiero.
¿El aval consume mi capacidad de financiación?
Sí, normalmente computa en tu riesgo bancario (CIRBE) y reduce tu capacidad para otras operaciones. El seguro de caución no.
¿Puedo elegir libremente la forma de garantía?
Sí, salvo que el pliego limite alguna. Conviene revisarlo antes de comprometerte con una entidad.

Convierte la teoría en contratos. Licitia te avisa cada mañana de las licitaciones públicas que encajan con tu empresa, filtradas por CPV, importe y zona. Empieza gratis →